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viernes, 13 de julio de 2012

Sueños 6


Las 9:25 a.m. marcaba el reloj del comedor y ella sólo había logrado comer un plátano que, por pena, le había dado la señora Gloria (la encargada de la cocina). –Por qué no habré prestado atención a las palabras de la Srta. Arias –bufó. Se levantó de la silla, tiró la cáscara del plátano en el tacho de basura y caminó hacia el hall.

Había unas 30 personas, entre hombres y mujeres de distintos tamaños y colores. Sólo unos pocos hablaban entre sí, el resto sólo se miraba y casi todos bostezaban intercaladamente. Sofía se paró al lado de una columna. –Buenos días, Ucapcinos, por favor, hagan un círculo –dijo el hombre con entusiasmo. Todos los aludidos se fueron formando con la alegría de una marcha fúnebre. –Vamos chicos, dónde está el entusiasmo, esta es su primera actividad e intentemos divertirnos –exclamó. Los chicos estaban callados, sólo pensaban en volver a sus camas y continuar con su mejor actividad matutina, por ahora, dormir.

–Yo soy Ramiro Gámez, tengo 22 años, estoy en octavo ciclo de la carrera de Psicología, soy de Arequipa, me gusta el rock, soy aficionado a los mangas y durante las actividades de bienvenida seré su coordinador –dijo presentándose –ahora quiero que uno por uno hagan lo mismo, ¿algún voluntario? ¿nadie? Bueno empieza tú –dijo señalando a un muchacho con capucha negra.

jueves, 12 de julio de 2012

Sueños 5


Sofía trataba de dormir, daba vueltas en la cama, extrañaba su amplia king size con almohadas de plumas de ganso, eran tan suavecitas, pensaba mientras le pegaba a la piedra en la que tenía apoyada la cabeza. Mira hacia el techo, coloca las manos detrás de su cabeza, cierra los ojos y suspira. Pasan los minutos. Abre los ojos, mira el reloj, sólo habían pasado 5 minutos, muerde la colcha ahogando un grito para que Marlen no se moleste. Sonríe –quién iba a decir que a la loca le gustan los ositos de peluche –dijo y soltó una carcajada, se llevó la mano a la boca tratando de callar la risa, pero el imaginar a esa chica abrazando un osito era muy surreal.

Marlen Antonia Palomino Cáceres (sí, Antonia) era una chica de 1.60 cm, no era gorda, pero tampoco flaca, tenía sus rollos y no hacía ningún tipo de intento de acabar con ellos. Ella era feliz así. Siempre vestía con estilos mezclados hippie, yupi, grupi y, a veces, groovy. Era de clase media, vivía en un barrio del populoso cono norte y estudió en un colegio nacional cerca a su casa. Siempre fue estudiosa y su sueño era ingresar a la UCAP. Sus padres, una técnica de enfermería y un operario de la fábrica de fierros, le habían enseñado que todo en la vida cuesta, que a ellos nada les iba a caer del cielo. Le ensañaron a respetar y a valorarse, pero nunca pudieron quitarle ese pequeño resentimiento hacia las personas con dinero. Marlen nunca pasó carencias, pero siempre maldijo su suerte por estudiar en una escuela tan básica, sus padres no podían pagarle otros estudios. Marlen tenía el cabello negro, grueso y esponjoso un poco más abajo de los hombros, de tez clara y ojos negros. Para ella, la gente se dividía en los que tienen plata y los que no, los que tienen la vida fácil y los que no, los que son como Sofía y los que son como ella.

miércoles, 11 de julio de 2012

Sueños 4


Estaba parada bajo el chorro de agua, disfrutaba de ese contacto, movía el cuello y cantaba a bocajarro. Estaba sola y cantar le hacía bien. –Cállateeeee!!! –gritaron mientras golpeaban la puerta del baño. –Yaaaaaa! No grites –Sofía lanzó un suspiro –me había olvidado de que la loca también vivía acá…esto va a ser un maldito infierno – apoyó la cabeza en la pared de la ducha, cerró la llave, deslizó la puerta y tomó la toalla de felpón rosa para secarse. Se puso una toalla en la cabeza y con la otra se envolvió a la altura de los senos, cogió sus cosas, respiró hondo y salió.
Marlen estaba parada frente al baño con los brazos cruzados. Qué? –dijo Sofía, ­­­–encima lo preguntas, mira niñita…–empezaba a decir Marlen, pero Sofía levantó la mano haciéndole una señal de stop,
–Yo no sé qué carajo te pasa, no soy tu amiga, pero tampoco tu enemiga, que yo sepa. Si estás molesta porque canté en el baño, lo siento, no sabía que estabas acá…–
–Vivo acá, por si no te enteraste –dijo Marlen con sorna
–Ya sé qué vives acá y si hubiera sabido que estabas de vuelta bajaba la voz, sé comportarme –decía Sofía.
–Sí, claro –murmuró Marlen
–Cuál es tu maldito problema? –dijo levantando la voz
–Tú eres mi maldito problema, tú…–

Sueños 3


Luego de 40 minutos llegaron a la residencia estudiantil. Sofía miraba anonadada el lugar, el taxi llevaba un buen rato recorriendo el frontis y no llegaban a la puerta principal. Era inmenso –parece una fortaleza –pensó. El taxi estacionó en la entrada mientras Marlen pedía el permiso para ingresar, se los dan y el auto se pone en marcha.

El recorrido hasta la entrada del edificio mayor estaba custodiado por palmeras y algunas fuentes de mármol. Guau! Es precioso –exclamó Sofía, la verdad que sí, era un palacete virreinal y ahora lo han cedido para los dormitorios de los estudiantes –acotó Marlen. Sofía giró sorprendida, ninguna había emitido palabra en todo el camino, Marlen estaba incómoda – la puta madre, yo y mi bocota- pensó, no quería ser ella quien diera el primer paso, pero allí estaba, como siempre, dando respuesta a todo.

El taxi se estacionó en la entrada del edificio, las muchachas bajaron, Sofía sacó las maletas de la cajuela y buscó su billetera, -tranquila, pago yo –sentenció Marlen entregando el billete al chofer. Subieron las escalinatas jalando las maletas, el auto se puso en marcha.

lunes, 11 de junio de 2012

Sueños 2...


Ella llegó a la ciudad con muchas ilusiones, dos maletas, un morral y una carpeta con todos sus papeles para inscribirse en la facultad de economía. Siempre había sido buena en los estudios y la idea de poder contribuir a mejorar su país hacía que el pecho se le ensanche de orgullo.

Había viajado mucho, había vivido algunas temporadas en grandes ciudades del mundo, pero nunca a la "gran capital", como ella la llamaba, la sensación de vivir allí hacía que se paralice. Cerró los ojos un instante para respirar hondo, en esa negrura pudo recordar a su madre sollozando el día que se marchó. Sacudió la cabeza y se dijo, ya está! Hoy es otro día, hoy es otra vida.

Miró su reloj y bufó, el vuelo había llegado a tiempo, pero no había nadie con un cartel para ella, ahora le tocaba esperar. Se sentó en la tercera fila de la sala del aeropuerto, se colocó los audífonos y largó un fuerte suspiro, odiaba esperar. Apretó los labios y esbozó una sonrisa: Tiempo al tiempo empezó a sonar.

Se deslizaba en el asiento, se enderezaba, se ponía de lado, se paraba, revisaba el reloj, se sentaba, colocó la cabeza entre sus piernas y se maldijo por haber olvidado el celular y no tener monedas.

martes, 29 de mayo de 2012

Sueños 1...

Ella tomó ese avión para nunca más regresar. Se juró que esas lágrimas eran las últimas que vertía por él. Su corazón no merecía tener un dueño tan egoísta. Ella debía seguir su camino.
Tantas veces Adriana la había invitado, necesitaba escapar y la villa al sur de Livorno era un buen refugio

***

–Dale, mi amor, mándale un beso a papá –dijo con suavidad para que su niña grabe el video de todos los meses.
–Papi, te mando un beso muy grande. Él se asoma a la pantalla de la computadora.

 –ahhhh! Abuela, es papá! Es papá! (la nona le hace señas de que siga)
–Hola, mi vida. ¿Cómo estás princesita?
–Bien, yo he soñado con esto siempre, hablar contigo –Ana estira el brazo y pega la mano en la pantalla, él hace lo mismo y no evita que las lágrimas bañen sus mejillas.

lunes, 11 de abril de 2011

jueves, 20 de enero de 2011

Español ¡¡¡¡NO!!!!

Violeta ya no habla español y lo entiendo, me jode, odio el inglés, pero que le vamos a hacer. Espero que ese cambio le haga más fácil el convertirse en gusano y fusionarse en la manzana (que últimamente ya nos tenía podrida).

Mi mejor amiga ya no habla español, pero siempre vamos a hablar el mismo idioma. BFF

miércoles, 8 de septiembre de 2010

VIVA PISCO!!!!!!

En el 190 aniversario de la llegada de la expedición libertadora del generalísimo don José de San Martin a la bahía de Paracas. Para nosotros, los pisqueños, un día de celebración

Hijos de Pisco, Marchemos Unidos
En pos del trabajo y del porvenir,
Una sola Alma, solo una idea
Y en noble lucha vencer al fin.
Que nuestro suelo Bendito
Siga en progreso y en paz
Y que haya luz en su vida
De unión fraterna
Que alumbre su ideal.
Salve a Ti, Pisco.
Que nueva aurora
Brille en el cielo
De nuestra tierra;
Y en las azules olas que cantan
Se oye este grito: Fuerza y Unión! (Bis)

Viva Pisco!!!!!

sábado, 5 de junio de 2010

Viajera Frecuente - Parte 1: desde Caravelí


Las 6:18 p.m. aparecía en mi celular la última vez que lo cheké antes de bajarme del taxi que me traía de la casa deVento. Pagué los tres soles de la carrera, entré al terminal de buses de Arequipa, me acerqué a una caseta, pagué el impuesto por el uso del sitio y escuché “empresa de transportes Gil Muñoz anuncia a los pasajeros con destino a Caravelí en el bus de las 6:30 p.m. ingresar por la puerta 1, rampa 1”. Cotejaron mi boleto, subí las escaleras del bus, el olor ha guardado era potente, ubiqué mi asiento, miré a ambos lados y me dije: mierda volví a calcular mal la distancia con el televisor.

Me acomodé al lado de la ventana en el asiento 21 mientras la gente buscaba sus asientos. Delante de mí estaba sentado un chico que por lo fuerte que conversaba era la primera vez que iba a Caravelí y que había nacido en Tacna. A su lado se sentó una señora que no le quiso cambiar su pasillo por la ventana. Detrás se sentó una señora con corte de cabello clásico y su hijita, una parlanchina pasajera de 5 años llamada Valeria.

Bailan conmigo


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