Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta universidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta universidad. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de junio de 2010

Viajera Frecuente - Parte 1: desde Caravelí


Las 6:18 p.m. aparecía en mi celular la última vez que lo cheké antes de bajarme del taxi que me traía de la casa deVento. Pagué los tres soles de la carrera, entré al terminal de buses de Arequipa, me acerqué a una caseta, pagué el impuesto por el uso del sitio y escuché “empresa de transportes Gil Muñoz anuncia a los pasajeros con destino a Caravelí en el bus de las 6:30 p.m. ingresar por la puerta 1, rampa 1”. Cotejaron mi boleto, subí las escaleras del bus, el olor ha guardado era potente, ubiqué mi asiento, miré a ambos lados y me dije: mierda volví a calcular mal la distancia con el televisor.

Me acomodé al lado de la ventana en el asiento 21 mientras la gente buscaba sus asientos. Delante de mí estaba sentado un chico que por lo fuerte que conversaba era la primera vez que iba a Caravelí y que había nacido en Tacna. A su lado se sentó una señora que no le quiso cambiar su pasillo por la ventana. Detrás se sentó una señora con corte de cabello clásico y su hijita, una parlanchina pasajera de 5 años llamada Valeria.

miércoles, 29 de octubre de 2008

No lo entiendo




Escribir siempre me ha resultado placentero, muy a mi estilo, los puntos y las comas donde paro a respirar. Escribir es plasmar en papel lo que hablo, siento, pienso, vivo. Escribir es una fuga de este mundo que siento inerte o tal vez soy yo la que me muevo en distinto ritmo, es lo más factible.

Escribir, narrar, describir, crear, siempre me ha resultado fácil, bueno casi siempre. Y llego a la piedra en mi zapato de estos últimos dos años, el maldito curso de periodismo literario. Es la primera vez que odio escribir, que me parece detestable componer oraciones, que aborresco la crónica y a la narración la mandé a tomar por culo.

Estoy frustrada y lo sé. No puedo con él, va más allá de mis fuerzas, me ha ganado esta puñetera batalla educativa y me jode. Voy a jalarlo, estoy sentenciada al banquillo bicario y eso significa dos ciclos más en la universidad, dos ciclos más que siento que desperdicio mis fuerzas, mis ganas y mi vida por un curso que no me importa y nunca me ha importado.

La vida siempre te da lo que pides si lo haces del corazón. Joder! me debieron avisar que también te lo da entrampado, chafo y jodido. Yo pedí escribir una novela, ficción, mi mente volando por allí, no lo que me obligan a hacer ahora.

Ando de bajón irremediable, mi escape es el baile muy de vez en cuando (hasta eso ahora me sabe amargo). No puedo seguir así, necesito un descanso del maldito perfil que se supone me ayudará a ser alguien en la vida = cojudeces.

El insomnio ha vuelto a mi cama. Morfeo, necesito tus brazos para dejar de existir, al menos, por unas horas.

domingo, 21 de octubre de 2007

FUTUROS DE NADA

Hace una semana, una amiga me pidió que le pasara unas fotos de la semana universitaria del año pasado. Cuando reviso mi archivo noté una carpeta a la que hacía mucho tiempo no entraba: HUEVIN/2005/CORTO. Clickié con mucho miedo al no saber que encontraría, más bien, temor de verme en una de las etapas que revolucionó mi vida.

Fue un corto de prostitutas para un curso de la universidad. Las chicas de mi grupo nos comimos el roche y, armadas de minifaldas, escotes y un maquillaje vergonzoso, nos lanzamos a grabar las primeras escenas. Nuestro espectacular escenario fue la intersección de Domingo Orúe con Recavarren –para los no ubicados– es una de las esquinas del famoso Chicago chico.

En nuestro primer día de grabación, no recuerdo el día pero eran casi las 9 de la noche, nos gritaron de todo. Como teníamos público, el serenazgo cercó nuestra esquina para que los faltosos de la zona no hagan gajes de su oficio (entiéndase, robo, manoseada, etc). Valga decir que fuimos dos días a grabar esta escena porque a la primera le falto iluminación (el profe alucinaba que estábamos es universal studios ¡joder!).

Risas, pobreza, sexo, muerte y amistad fue lo que conseguimos en una semana de grabación. Sheyla, Alessandra, Ada, Lucía, Maripí y yo, la pasamos excelente sumergiéndonos por horas en un mundo que creíamos tan ajeno al nuestro.

La edición fue de locos, teníamos muy clara la línea narrativa pero no llegábamos a consenso sobre cuales eran las mejores escenas, pues de cada una teníamos como diez. Terminamos de pegar todas las tomas, musicalizar, poner efectos, en fin, post producción, y llegamos a un pequeño problemita: ¿cómo se iba a llamar el coso? (coso era nuestra forma de llamar a lo que no conocíamos).

Se nos acababa el turno de edición y nadie tenía una idea que al menos pareciera brillante. Ada se puso a revisar la letra de las canciones de Arjona –su cantante favorito– a ver si nos ayudábamos en algo. Cuando llegó a Mujer de lujo, a todas nos brillaron los ojos, la última frase que había leído nos parecía perfecta para nuestro bebé de tres minutos.

La chamba valió la pena, sacamos 19 (buena atmósfera nos dijo el profe). No sé y la verdad no nos importaba que dijera el profesor; ese era nuestro hijo, nuestro futuro de nada.
La foto es del primer día de grabación.

Bailan conmigo


contador de visitas para blog