No me feliciten y Nos las felicito por el 8M puesto que es un día
Conmemorativo no festivo. Muchas mujeres han luchado para que tengamos los
derechos que tenemos hoy, pero falta mucho pan por rebanar, aún hay hermanas
que mueren a diario y sus verdugos actúan con toda impunidad. Aún los hombres (“sin
tener un día especial”) siguen “valiendo más”. Aún nos consideran ciudadanas de
segunda clase, lamentablemente. Recuerdo, leo y conmemoro a todas las que
lucharon, pero no celebro, no se puede. Si tienen niñas explíquenles por qué
existe éste día. Mientras tanto, soñemos con que algún día podamos celebrar de
verdad.
martes, 8 de marzo de 2016
lunes, 19 de octubre de 2015
Poema
Las experiencias se establecen en el tiempo
El reposicionamiento se da otra vez
Los significados se multiplican
Su importancia es comprendida
Algo vivido una vez sin entender
Obtiene significado posterior
Su ausencia se convierte en
Una agonía
constante y profunda
Pero no hay absolutamente nada que hacer
La felicidad se ha escabullido
El tiempo que lo cura todo
Te hace sangrar.*No conozco el autor. Tomado de una novela turca.
martes, 25 de febrero de 2014
lunes, 17 de junio de 2013
Hace mucho...
Hace mucho que no escribo, lo sé. Tengo las ideas en la cabeza, pero no las puedo plasmar en el word (decir en papel sería mentir vilmente). Espero poder aclarar mis mambos y volver con historias.
miércoles, 6 de marzo de 2013
viernes, 31 de agosto de 2012
Sueños 14
Cuando las chicas se conocieron en Piura se hicieron
amigas de inmediato, Llari llegaba al colegio trasladada de Lima y la única que
se había atrevido a hablarle fue Sofía. Era un colegio religioso, muy estricto
y con chicas muy remilgadas. Sofía vio en Illari a la amiga que necesitaba para
sobrellevar el ambiente sofocante de la alta sociedad piurana.
Cuando se permitieron conocerse, Sofía sabía que no se
había equivocado, que Llari era a quien había estado buscando y viceversa. Las
familias de ambas hacían negocios así que los problemas de adultos no las
alcanzaban. Se pasaban los fines de semana en casa de una o de la otra,
paseaban por los cultivos, jugaban con los hijos de los campesinos, para ellas
las distinciones de “clases” las dejaban para otra gente, ellas habían crecido
con esos chicos y, por lo tanto, eran iguales.
miércoles, 22 de agosto de 2012
Sueños 13
Sofía estaba tirada en la cama, hacía un buen rato que
estaba despierta y ya debía alistarse, Llari iba a pasar por ella para ir a
comer. Se sentía rara, no había dejado de pensar en Ramiro y eso no le gustaba
nada. Sacudió su cabello, escogió la ropa y se alistó. Esa mañana era especial,
no sabía por qué pero sentía que era así. Tomó el joyero que tenía en el mini
tocador de su habitación, se sentó en la cama y lo puso sobre sus piernas, de
él sacó una cadenita de plata con un dije en forma de estrella. Acarició el
dije con los dedos, con la suavidad con que se toca la seda. Sofía no dejaba de
sonreír, ese recuerdo le había alegrado la mañana. El sonido del celular la
sacó de su ensueño –hola, sí, ya bajo –respondió tratando de despabilarse, estaba
segura de que Llari se pondría contenta cuando viera la cadenita.
miércoles, 15 de agosto de 2012
Hoy, hace 5 años...
Hoy,
hace 5 años, un terremoto de 7.9 en la escala de Richter destruyó mi pueblo. Hoy,
hace 5 años, mis lugares de infancia se hicieron añicos. Hoy, hace 5 años, mis
amigos perdieron sus casas y, algunos, a sus familias. Hoy, hace 5 años, las
paracas eran el cobertor de mis hermanos. Hoy, hace 5 años, el Estado sigue sin
hacer nada. Hoy, hace 5 años, el Perú supo que en sus costas existe un pueblito
llamado Pisco. Hoy, hace 5 años, supimos que el dolor puede engrandecer a un
pueblo. Hoy, hace 5 años, el corazón de mi Pisco sangró por sus hijos, pero no
le quebraron la voluntad de seguir adelante. Hoy, hace 5 años, Pisco demostró
que es un pequeño gigante.
domingo, 12 de agosto de 2012
Sueños 12
Era viernes, sólo le quedaban dos días libres. Sofía
había estado saliendo con Llari y con las otras chicas. Llari y Emilia habían
pegado onda de inmediato, igual había pasado con Marlen, pero con Jackie no
había manera, cada vez que Llari la veía se le transformaba la cara, no
soportaba que sea tan acomplejada –pobre idiota, la detesto –decía Illari a
Sofía, –no es mala, es sólo que la pobre vive en una nube y cree que tiñéndose
el pelo de rubio, y escondiendo su origen ya es cool –le respondía Sofía,
–bueno señorita, vamos a salir hoy o no? – preguntaba Llari, –uy! Cholita, mepa
que no, he quedado con Ramiro, me da roche* plantarlo –decía Chofi cerrando los
ojos, esperando el reclamo de Llari, –ya pues, que voy a hacer, al menos has
que valga la pena el cambio eh! –decía Llari en tono juguetón, –ahh! Pero
mañana te vienes a casa y me lo cuentas todo, ok –dijo, –ok, ama, lo que usted
diga –respondió Chofi al otro lado del teléfono.
miércoles, 8 de agosto de 2012
Sueños 11
En
la camioneta rumbo a los dormitorios, Sofía le iba contando todo el chongo que
se armó con Fernando porque no quería que estudie en Lima –se puso faltoso, o
Lima o yo –remedaba Chofi, –así que lo mandé a la mierda, el ultimátum que se
lo de a su santa madrecita –dijo Sofía entre risas, –además, amiga, con Fer
fue, no era lo mismo, que se yo me cansé de sus idioteces –suspiró y subió el
volumen de la música. –Naaa todo bien hasta ahí, Fernando es un perfecto
idiota, churro, pero idiota, pero no te hagas que quiero saber qué onda con
Ramiro – dijo Llari mientras bajaba la música.
viernes, 3 de agosto de 2012
¿Cómo conocí a Coki?
Soy una persona novelera.
Ustedes dirán y qué tiene que ver con Coki, pues mucho, una novela fue la
causante de que yo llegara a esa locura que ahora llamamos Marea Rosa.
En un canal de
telenovelas llamado La Tele estaban pasando Soy Gitano. Cuando me enganché a
esa historia, la novela ya estaba por la mitad, más o menos, entonces quería
saber cómo había empezado. Busqué en internet la ficha de la novela, los únicos
datos que tenía eran los actores y que era una producción argentina. Google me
llevó a Polka, polka al trecetv, los capítulos no cargaban, así que me puse a
explorar las otras ficciones de esa televisora. Valga decir que acá El Trece es
el canal 900 y tanto por cable, o sea, nadie lo ve. Buscando llegué a
Valientes, sí, la novela de los mecánicos bombonazos (babas), me di cuenta que
todavía la emitían, entonces busqué el canal online. Llegué a Justin tv.
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coki ramirez
lunes, 30 de julio de 2012
Sueños 10
Iban
en el auto, cantando, charlando –a dónde vamos?, a un restaurant o cocinamos en
mi depa? –preguntó Llari. –Mmmm vamos a comer pescado? Hace tiempo que no como –respondió
Sofía. –Bueno, bueno lo que mi negrita linda quiera –dijo Llari largando las
carcajadas. –Estúpida, mímame, te largas de viaje, me dejas abandonada, ni un
puto mail me mandaste, así que ahora trabaja para reconquistarme, jum! –dijo
Chofi haciéndose la triste. –Ya, ya, cómo te pones, cuando te cuente todo vas a
entender por qué me desconecté –dijo Llari levantando las cejas.
domingo, 29 de julio de 2012
Te amo Perú...
No es este tu país
porque conozcas sus linderos,
ni por el idioma común,
ni por los nombres de los muertos.
Es este tu país,
porque si tuvieras que hacerlo,
lo elegirías de nuevo
para construir aquí
todos tus sueños.
Marco Martos, poeta peruano.
miércoles, 25 de julio de 2012
Sueños 9
–Chicas,
aquí! –dijo Emilia sonrojándose, les estaba guardando lugar en la cola para los
horarios. Mientras esperaban se pusieron a cotejar cursos, las cuatro -Jackie ya
había llegado -llevarían cursos de estudios generales juntas. La fila avanzaba
peor que tortuga. El mal humor ya estaba rondando a las chicas.
–¿Chofi?
–dijo una voz a espaldas de Sofía, ésta se giro, abrió los ojos –no me lo puedo
creer! –dijo casi gritando y saltando sobre la extraña para abrazarla. Se soltaron,
seguían con las manos agarradas –ahhhhhhh –gritaban y saltaban, la felicidad de
ese encuentro era palpable.
domingo, 22 de julio de 2012
Sueños 8
Sofía siente llegar a Marlen, revisa el reloj y
se prepara para el desayuno –no me lo vuelvo a perder –dijo en voz alta.
Marlen, por su lado, hacía lo mismo. Ya listas para ir a desayunar. Salen y
llegan juntas al comedor. Cogen una bandeja, hacen la cola y se sirven el
desayuno. Miran alrededor –pucha, no hay mesas –dijo Marlen, –a ver!!! mmmm–
decía Sofía mientras observaba mesa por mesa, –creo que ya encontré una,
sígueme –y empezó a caminar.
Llegaron a una mesa en dónde había dos vasos con agua y dos muchachos de anteojos sentados alrededor de ella. Sofía miró a Marlen, tomó aire –hola, ¿les molesta si nos sentamos? Es que no hay más lugares y como hay dos sillas libres, bueno, espero que no les moleste – dijo con tono de timidez y dándoles una pequeña sonrisa. –Ehh sí, claro, este usen la mesa no más, nosotros ya nos íbamos –dijo uno de ellos quién no podía sostenerle la mirada a Sofía, mientras ésta colocaba su bandeja sobre la mesa y se jalaba la silla para sentarse.
Llegaron a una mesa en dónde había dos vasos con agua y dos muchachos de anteojos sentados alrededor de ella. Sofía miró a Marlen, tomó aire –hola, ¿les molesta si nos sentamos? Es que no hay más lugares y como hay dos sillas libres, bueno, espero que no les moleste – dijo con tono de timidez y dándoles una pequeña sonrisa. –Ehh sí, claro, este usen la mesa no más, nosotros ya nos íbamos –dijo uno de ellos quién no podía sostenerle la mirada a Sofía, mientras ésta colocaba su bandeja sobre la mesa y se jalaba la silla para sentarse.
martes, 17 de julio de 2012
Sueños 7
Toc, toc –Sofía
sintió la puerta entre sueños –pero lptm qué hora es? –miró el reloj –las 5:30
a.m. puf –se paró refunfuñando, –a quién se le ocurre fastidiar a esta hora,
por favor? Dónde dejaron la educación ahhhh –renegaba mientras caminaba a la
puerta principal del mini departamento a paso de tortuga. Toc, toc, toc, toc –insistían
en la puerta –ya voy!! –gritó Sofía entre molesta y cansada, giró la perilla,
abrió un poco la puerta, miró a la persona que había estado tocando y levantó
una ceja –quién en su sano juicio se levanta a esta hora y está maquillada? –pensó
al mirar a la muchacha quien la estaba viendo de pies a cabeza. –Me despertaste
por algún motivo o golpeas las puertas sólo de mala costumbre??? Quién eres? Qué
quieres? –dijo Sofía un poco cabreada. –Ay! hola, sorry por despertarte pero se
suponía que Marly ya debería estar lista –dijo la chica y se colocaba el pelo
detrás de la oreja una y otra vez. Lo único que Sofía pensaba era en 1° lo mal
maquillada que estaba esa mujer, 2° el horrible tono de voz y 3° Marly?? Dijo Marly,
no pudo evitar sonreír. –De qué te ríes? –preguntó la muchacha un poco
fastidiada, –de nada, ya vengo, voy a despertar y avisar a MARLY (puso énfasis
en la palabra) que la busca???? Quién eres? –dijo Sofía. –Por fa, dile que
Jackie está acá –pidió la chica sin dejar de tocarse el cabello.
viernes, 13 de julio de 2012
Sueños 6
Las 9:25
a.m. marcaba el reloj del comedor y ella sólo había logrado comer un plátano
que, por pena, le había dado la señora Gloria (la encargada de la cocina). –Por
qué no habré prestado atención a las palabras de la Srta. Arias –bufó. Se
levantó de la silla, tiró la cáscara del plátano en el tacho de basura y caminó
hacia el hall.
Había unas
30 personas, entre hombres y mujeres de distintos tamaños y colores. Sólo unos
pocos hablaban entre sí, el resto sólo se miraba y casi todos bostezaban
intercaladamente. Sofía se paró al lado de una columna. –Buenos días,
Ucapcinos, por favor, hagan un círculo –dijo el hombre con entusiasmo. Todos
los aludidos se fueron formando con la alegría de una marcha fúnebre. –Vamos
chicos, dónde está el entusiasmo, esta es su primera actividad e intentemos
divertirnos –exclamó. Los chicos estaban callados, sólo pensaban en volver a
sus camas y continuar con su mejor actividad matutina, por ahora, dormir.
–Yo soy
Ramiro Gámez, tengo 22 años, estoy en octavo ciclo de la carrera de Psicología,
soy de Arequipa, me gusta el rock, soy aficionado a los mangas y durante las
actividades de bienvenida seré su coordinador –dijo presentándose –ahora quiero
que uno por uno hagan lo mismo, ¿algún voluntario? ¿nadie? Bueno empieza tú
–dijo señalando a un muchacho con capucha negra.
jueves, 12 de julio de 2012
Sueños 5
Sofía
trataba de dormir, daba vueltas en la cama, extrañaba su amplia king size con
almohadas de plumas de ganso, eran tan suavecitas, pensaba mientras le pegaba a
la piedra en la que tenía apoyada la cabeza. Mira hacia el techo, coloca las
manos detrás de su cabeza, cierra los ojos y suspira. Pasan los minutos. Abre
los ojos, mira el reloj, sólo habían pasado 5 minutos, muerde la colcha
ahogando un grito para que Marlen no se moleste. Sonríe –quién iba a decir que
a la loca le gustan los ositos de peluche –dijo y soltó una carcajada, se llevó
la mano a la boca tratando de callar la risa, pero el imaginar a esa chica
abrazando un osito era muy surreal.
Marlen
Antonia Palomino Cáceres (sí, Antonia) era una chica de 1.60 cm, no era gorda,
pero tampoco flaca, tenía sus rollos y no hacía ningún tipo de intento de
acabar con ellos. Ella era feliz así. Siempre vestía con estilos mezclados
hippie, yupi, grupi y, a veces, groovy. Era de clase media, vivía en un barrio del
populoso cono norte y estudió en un colegio nacional cerca a su casa. Siempre
fue estudiosa y su sueño era ingresar a la UCAP. Sus padres, una técnica de
enfermería y un operario de la fábrica de fierros, le habían enseñado que todo
en la vida cuesta, que a ellos nada les iba a caer del cielo. Le ensañaron a
respetar y a valorarse, pero nunca pudieron quitarle ese pequeño resentimiento
hacia las personas con dinero. Marlen nunca pasó carencias, pero siempre
maldijo su suerte por estudiar en una escuela tan básica, sus padres no podían
pagarle otros estudios. Marlen tenía el cabello negro, grueso y esponjoso un
poco más abajo de los hombros, de tez clara y ojos negros. Para ella, la gente
se dividía en los que tienen plata y los que no, los que tienen la vida fácil y
los que no, los que son como Sofía y los que son como ella.
miércoles, 11 de julio de 2012
Sueños 4
Estaba parada bajo el chorro de agua, disfrutaba de
ese contacto, movía el cuello y cantaba a bocajarro. Estaba sola y cantar le
hacía bien. –Cállateeeee!!! –gritaron mientras golpeaban la puerta del baño. –Yaaaaaa!
No grites –Sofía lanzó un suspiro –me había olvidado de que la loca también
vivía acá…esto va a ser un maldito infierno – apoyó la cabeza en la pared de la
ducha, cerró la llave, deslizó la puerta y tomó la toalla de felpón rosa para
secarse. Se puso una toalla en la cabeza y con la otra se envolvió a la altura
de los senos, cogió sus cosas, respiró hondo y salió.
Marlen estaba parada frente al baño con los brazos cruzados. Qué? –dijo
Sofía, –encima lo preguntas, mira niñita…–empezaba a decir Marlen, pero
Sofía levantó la mano haciéndole una señal de stop,
–Yo no sé qué
carajo te pasa, no soy tu amiga, pero tampoco tu enemiga, que yo sepa. Si estás
molesta porque canté en el baño, lo siento, no sabía que estabas acá…–
–Vivo acá, por si
no te enteraste –dijo Marlen con sorna
–Ya sé qué vives
acá y si hubiera sabido que estabas de vuelta bajaba la voz, sé comportarme
–decía Sofía.
–Sí, claro –murmuró
Marlen
–Cuál es tu maldito
problema? –dijo levantando la voz
–Tú eres mi maldito
problema, tú…–
Sueños 3
Luego
de 40 minutos llegaron a la residencia estudiantil. Sofía miraba anonadada el
lugar, el taxi llevaba un buen rato recorriendo el frontis y no llegaban a la
puerta principal. Era inmenso –parece una fortaleza –pensó. El taxi estacionó
en la entrada mientras Marlen pedía el permiso para ingresar, se los dan y el
auto se pone en marcha.
El
recorrido hasta la entrada del edificio mayor estaba custodiado por palmeras y
algunas fuentes de mármol. Guau! Es precioso –exclamó Sofía, la verdad que sí,
era un palacete virreinal y ahora lo han cedido para los dormitorios de los
estudiantes –acotó Marlen. Sofía giró sorprendida, ninguna había emitido palabra
en todo el camino, Marlen estaba incómoda – la puta madre, yo y mi bocota-
pensó, no quería ser ella quien diera el primer paso, pero allí estaba, como
siempre, dando respuesta a todo.
El
taxi se estacionó en la entrada del edificio, las muchachas bajaron, Sofía sacó
las maletas de la cajuela y buscó su billetera, -tranquila, pago yo –sentenció Marlen
entregando el billete al chofer. Subieron las escalinatas jalando las maletas,
el auto se puso en marcha.
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