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martes, 15 de marzo de 2016

Ni olvido ni perdón (para éstos imbéciles)

Una sociedad sin memoria es una sociedad destinada a cometer los mismos errores. No lo permitamos. Bajo la palabra "arte" se escudan actos tan negligentes como este. Al parecer a éstos señores el terrorismo no les movió un pelo, no perdieron a nadie, no se asustaban cuando se iba la luz, no los apuntaron con un arma, no temían a la noche. Al parecer estos señores no vivieron en Perú. Sólo me queda llorar al ver imbéciles que creen que este concepto de "moda" puede ser algo bueno. Estoy indignada, no, lo siguiente.


martes, 8 de marzo de 2016

¡El 8 de marzo no me saludes!

No me feliciten y Nos las felicito por el 8M puesto que es un día Conmemorativo no festivo. Muchas mujeres han luchado para que tengamos los derechos que tenemos hoy, pero falta mucho pan por rebanar, aún hay hermanas que mueren a diario y sus verdugos actúan con toda impunidad. Aún los hombres (“sin tener un día especial”) siguen “valiendo más”. Aún nos consideran ciudadanas de segunda clase, lamentablemente. Recuerdo, leo y conmemoro a todas las que lucharon, pero no celebro, no se puede. Si tienen niñas explíquenles por qué existe éste día. Mientras tanto, soñemos con que algún día podamos celebrar de verdad.

lunes, 19 de octubre de 2015

Poema

Las experiencias se establecen en el tiempo
El reposicionamiento se da otra vez
Los significados se multiplican
Su importancia es comprendida
Algo vivido una vez sin entender
Obtiene significado posterior
Su ausencia se convierte en
Una agonía  constante y profunda
Pero no hay absolutamente nada que hacer
La felicidad se ha escabullido
El tiempo que lo cura todo
Te hace sangrar.

*No conozco el autor. Tomado de una novela turca.

lunes, 17 de junio de 2013

Hace mucho...

Hace mucho que no escribo, lo sé. Tengo las ideas en la cabeza, pero no las puedo plasmar en el word (decir en papel sería mentir vilmente). Espero poder aclarar mis mambos y volver con historias.


viernes, 31 de agosto de 2012

Sueños 14


Cuando las chicas se conocieron en Piura se hicieron amigas de inmediato, Llari llegaba al colegio trasladada de Lima y la única que se había atrevido a hablarle fue Sofía. Era un colegio religioso, muy estricto y con chicas muy remilgadas. Sofía vio en Illari a la amiga que necesitaba para sobrellevar el ambiente sofocante de la alta sociedad piurana.

Cuando se permitieron conocerse, Sofía sabía que no se había equivocado, que Llari era a quien había estado buscando y viceversa. Las familias de ambas hacían negocios así que los problemas de adultos no las alcanzaban. Se pasaban los fines de semana en casa de una o de la otra, paseaban por los cultivos, jugaban con los hijos de los campesinos, para ellas las distinciones de “clases” las dejaban para otra gente, ellas habían crecido con esos chicos y, por lo tanto, eran iguales.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Sueños 13


Sofía estaba tirada en la cama, hacía un buen rato que estaba despierta y ya debía alistarse, Llari iba a pasar por ella para ir a comer. Se sentía rara, no había dejado de pensar en Ramiro y eso no le gustaba nada. Sacudió su cabello, escogió la ropa y se alistó. Esa mañana era especial, no sabía por qué pero sentía que era así. Tomó el joyero que tenía en el mini tocador de su habitación, se sentó en la cama y lo puso sobre sus piernas, de él sacó una cadenita de plata con un dije en forma de estrella. Acarició el dije con los dedos, con la suavidad con que se toca la seda. Sofía no dejaba de sonreír, ese recuerdo le había alegrado la mañana. El sonido del celular la sacó de su ensueño –hola, sí, ya bajo –respondió tratando de despabilarse, estaba segura de que Llari se pondría contenta cuando viera la cadenita.

Bailan conmigo


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