Bailando en el mar
una tia loca que baila, ve pelas y nunca aprendió a escribir.
martes, 25 de febrero de 2014
lunes, 17 de junio de 2013
Hace mucho...
Hace mucho que no escribo, lo sé. Tengo las ideas en la cabeza, pero no las puedo plasmar en el word (decir en papel sería mentir vilmente). Espero poder aclarar mis mambos y volver con historias.
miércoles, 6 de marzo de 2013
jueves, 15 de noviembre de 2012
martes, 9 de octubre de 2012
viernes, 31 de agosto de 2012
Sueños 14
Cuando las chicas se conocieron en Piura se hicieron
amigas de inmediato, Llari llegaba al colegio trasladada de Lima y la única que
se había atrevido a hablarle fue Sofía. Era un colegio religioso, muy estricto
y con chicas muy remilgadas. Sofía vio en Illari a la amiga que necesitaba para
sobrellevar el ambiente sofocante de la alta sociedad piurana.
Cuando se permitieron conocerse, Sofía sabía que no se
había equivocado, que Llari era a quien había estado buscando y viceversa. Las
familias de ambas hacían negocios así que los problemas de adultos no las
alcanzaban. Se pasaban los fines de semana en casa de una o de la otra,
paseaban por los cultivos, jugaban con los hijos de los campesinos, para ellas
las distinciones de “clases” las dejaban para otra gente, ellas habían crecido
con esos chicos y, por lo tanto, eran iguales.
miércoles, 22 de agosto de 2012
Sueños 13
Sofía estaba tirada en la cama, hacía un buen rato que
estaba despierta y ya debía alistarse, Llari iba a pasar por ella para ir a
comer. Se sentía rara, no había dejado de pensar en Ramiro y eso no le gustaba
nada. Sacudió su cabello, escogió la ropa y se alistó. Esa mañana era especial,
no sabía por qué pero sentía que era así. Tomó el joyero que tenía en el mini
tocador de su habitación, se sentó en la cama y lo puso sobre sus piernas, de
él sacó una cadenita de plata con un dije en forma de estrella. Acarició el
dije con los dedos, con la suavidad con que se toca la seda. Sofía no dejaba de
sonreír, ese recuerdo le había alegrado la mañana. El sonido del celular la
sacó de su ensueño –hola, sí, ya bajo –respondió tratando de despabilarse, estaba
segura de que Llari se pondría contenta cuando viera la cadenita.
miércoles, 15 de agosto de 2012
Hoy, hace 5 años...
Hoy,
hace 5 años, un terremoto de 7.9 en la escala de Richter destruyó mi pueblo. Hoy,
hace 5 años, mis lugares de infancia se hicieron añicos. Hoy, hace 5 años, mis
amigos perdieron sus casas y, algunos, a sus familias. Hoy, hace 5 años, las
paracas eran el cobertor de mis hermanos. Hoy, hace 5 años, el Estado sigue sin
hacer nada. Hoy, hace 5 años, el Perú supo que en sus costas existe un pueblito
llamado Pisco. Hoy, hace 5 años, supimos que el dolor puede engrandecer a un
pueblo. Hoy, hace 5 años, el corazón de mi Pisco sangró por sus hijos, pero no
le quebraron la voluntad de seguir adelante. Hoy, hace 5 años, Pisco demostró
que es un pequeño gigante.
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